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ANIMACIÓN Cine

The Breadwinner (Nora Twomey, 2017)

“Necesitarás tres cosas para vencer a los monstruos”, Baba Yaga a la heroína, en todos los cuentos jamás escritos.

Lo han vuelto a hacer. Si The Secret of Kells merece un puesto de honor en el cine de animación de todos los tiempos por la belleza de sus imágenes y el respeto a la tradición de la que surgía, este nuevo trabajo del mismo estudio no se queda atrás. 

Con una sensibilidad que nos desarma desde el primer momento, nos cuenta la historia de Parvana y a través de ella, la de Afganistán, un país situado en el regazo del techo del mundo. Una encrucijada milenaria de culturas, devastada continuamente por guerras. La nación de los hijos del fuego. “Cuéntame lo que sepas sobre la ruta de la seda”, le pide el padre a Parvana, con voz suave y pausada, y desde ese primer momento, entramos en su historia.

The breadwinner

Utilizando elementos propios de la cultura afgana, Anita Doron y Deborah Ellis nos sumergen en su historia milenaria a través del muy rico y vivaz teatro de marionetas tradicional. 

Al pie del Hindu Kush. Así empieza la historia en la que se refugia Parvana una y otra vez, en ocasiones para dormir a su hermano o para curar el alma cansada de su madre. Para calmar al monstruo, al final de nuestra historia. “Me llamo Suleiman”, dirá el héroe, con voz clara y fuerte, al monstruo de la guerra. Al rey elefante que vive en lo alto del Hindu Kush.

En contraste con los colores neutros y gastados de una realidad sin recursos, en la que Parvana y su familia, sin un hombre en la familia, no tienen permitido comprar, vender, o salir a la calle, la historia sobre el chico que salva su pueblo está llena de colores vivos y de tesoros, de mujeres sabias con voz propia que ayudan al héroe a vencer a las bestias que han arrebatado todo a su pueblo. A medida que la historia de Parvana se desarrolla, la de su héroe también va avanzando, mientras se acerca más y más al gran monstruo.

Al fin y al cabo, todo héroe necesita un monstruo para demostrar su valía. Todo viaje iniciativo que valga la pena necesita tres pruebas, y tres objetos para superarlas. Tres ayudantes, conscientes o no, que proporcionen los objetos mágicos al héroe: algo brillante, algo que atrape, algo que calme. 

Nos quedaremos sin saber si Suleiman vence al monstruo. Si consigue llevar de vuelta el tesoro robado a su pueblo. Tal vez deberíamos recordar volver nuestra mirada a Parvana de vez en cuando para saber cómo acaba el cuento.

FICHA TÉCNICA