Presentación de LA Semana

Así, con mayúsculas. Una semana antes del comienzo del gran Festival por el que se conoce a esta ciudad, la Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastian presentó el cartel de este año y un adelanto de la programación de su trigésima primera edición: un Javier Botet entre asustado e incrédulo ante los comentarios, intuimos que mordaces, del otro personaje del cartel, Nino.

Javier Botet y Nino, en Picnic

El cartel, diseñado por los ya habituales Ytantos a partir de la sesión de Alberto Morago se centra en lo que será el ciclo central de la programación de este año: muñecos. Muñecos de ojos brillantes y sonrisas extáticas, fijas y artificiales. De los que bailan con cuchillos cuando se apagan las luces del dormitorio, o de los que protegen a su niño-mascota por encima de todo, como nos adelantan en la sinopsis de Benny Loves You, uno de los estrenos de este año.

Las protagonistas de la ya clásica exposición relacionada con la Semana del CC Okendo serán las marionetas procedentes del Museo Topic de Tolosa. A partir del 25 de septiembre y hasta el 8 de noviembre, estos Seres Fantásticos estarán esperándonos.

Benny no se ha olvidado de ti

Si hablamos de seres fantásticos no podemos olvidarnos del protagonista del cartel, Javier Botet, que se ha especializado en interpretar a monstruos, desde el muy inquietante Slender Man (2018) hasta el entrañable príncipe lagarto en La Reina de los Lagartos (2019). Javier nos habló de su afición por el cine de terror de todas las épocas, de cómo se desarrolló la sesión y de su experiencia como guionista en Amigo (2019), proyectada en la Semana el pasado año.

“Muchas productoras han empezado a preguntar por el cine de género tras el éxito de Malasaña 32

Javier Botet, hablando de la oleada que vive el cine español de terror. Crucemos los dedos.
“Me siento muy a gustito sin comerme cinco horas de maquillaje antes de actuar”, Botet dixit.

Josemi Beltrán, director de la Semana de Cine Fantástico y de Terror nos adelantó los cambios que, Co-vid obliga, van a tener lugar este año: por un lado, contaremos con una mayor presencia internacional en una programación que comenzará con una coreanada de las que tanto nos gustan: Train to Busan 2: Peninsula. La película sobre zombies hambrientos y epidemias descontroladas -ejem- cuya historia sigue Peninsula ya se estrenó en la Semana en 2016 y se alzó con el codiciado Premio del Público.

Por otro lado, y por mucho que nos pese a todos, la tradicional cola para comprar los bonos desaparecerá este año, así como el muy querido bar del Principal, que permanecerá cerrado. Tendremos que ver cómo se desarrolla el Festival que recordemos, comienza este próximo 18, para tomar acciones. Recemos a Cthulu y todos los profundos por la pronta erradicación del bicho.

Asistentes al Principal desolados ante la noticia de que el bar está cerrado. (península: train to busan 2)

El Faro (Robert Eggers, 2019)

“Ahab nunca estuvo aquí.”

Me encantó La Bruja. Los retratos grotescos de los personajes, el aislamiento voluntario de la familia, la salvajada del paisaje…Y sobre todo, salí enamorada del uso magistral del sonido, porque a lo que se oye en las historias de Eggers no se puede llamar música. Enamorada de los silencios. 

La historia quedaba enterrada, como si solo fuera una excusa, entre el Surrealismo y el mestizaje de géneros. Un terror extraño, inquietante de puro plano. El Mal con mayúsculas existía en los bosques primordiales de Nueva Inglaterra.

Hawthorne lo sabía. Lovecraft vivió, si leemos entre líneas, aterrorizado por ello. Gran parte del Gótico Americano se centra en usar el paisaje como un personaje más, cosa que Eggers borda. 

El problema que le veo a El Faro no es ese. Ni tampoco la elección de narradores imperfectos para contarnos la historia, en la mejor tradición de Edgar Allan Poe

Ahí estriba, creo, el mayor fallo de la película: Poe no habría tenido ningún problema en cortar, a hachazos si hubiera sido necesario, cuando la narración se hubiera acabado. Y nos habría quedado un Corazon Delator de lo más aparente. Inquietante, paseando a saltos por los límites de la locura, a uno y otro lado. Entre la atracción y la repulsa.

Poe habría sabido cuando acabar

El problema de esta historia es que no sabe qué quiere ser. A la mezcla de géneros, que sigue siendo impecable, se une un batiburrillo de referencias, desde Coleridge hasta Stephen King, pasando por Melville y el ya mencionado Lovecraft, en la primera mitad de la película. 

Referencias que, además de no resolverse, se quedan en copias pálidas del original: una gaviota no es un albatros, y Thomas Wake no es el capitán AhabEl Faro, en fin, no es Moby Dick.

FICHA TÉCNICA

The Breadwinner (Nora Twomey, 2017)

“Necesitarás tres cosas para vencer a los monstruos”, Baba Yaga a la heroína, en todos los cuentos jamás escritos.

Lo han vuelto a hacer. Si The Secret of Kells merece un puesto de honor en el cine de animación de todos los tiempos por la belleza de sus imágenes y el respeto a la tradición de la que surgía, este nuevo trabajo del mismo estudio no se queda atrás. 

Con una sensibilidad que nos desarma desde el primer momento, nos cuenta la historia de Parvana y a través de ella, la de Afganistán, un país situado en el regazo del techo del mundo. Una encrucijada milenaria de culturas, devastada continuamente por guerras. La nación de los hijos del fuego. “Cuéntame lo que sepas sobre la ruta de la seda”, le pide el padre a Parvana, con voz suave y pausada, y desde ese primer momento, entramos en su historia.

The breadwinner

Utilizando elementos propios de la cultura afgana, Anita Doron y Deborah Ellis nos sumergen en su historia milenaria a través del muy rico y vivaz teatro de marionetas tradicional. 

Al pie del Hindu Kush. Así empieza la historia en la que se refugia Parvana una y otra vez, en ocasiones para dormir a su hermano o para curar el alma cansada de su madre. Para calmar al monstruo, al final de nuestra historia. “Me llamo Suleiman”, dirá el héroe, con voz clara y fuerte, al monstruo de la guerra. Al rey elefante que vive en lo alto del Hindu Kush.

En contraste con los colores neutros y gastados de una realidad sin recursos, en la que Parvana y su familia, sin un hombre en la familia, no tienen permitido comprar, vender, o salir a la calle, la historia sobre el chico que salva su pueblo está llena de colores vivos y de tesoros, de mujeres sabias con voz propia que ayudan al héroe a vencer a las bestias que han arrebatado todo a su pueblo. A medida que la historia de Parvana se desarrolla, la de su héroe también va avanzando, mientras se acerca más y más al gran monstruo.

Al fin y al cabo, todo héroe necesita un monstruo para demostrar su valía. Todo viaje iniciativo que valga la pena necesita tres pruebas, y tres objetos para superarlas. Tres ayudantes, conscientes o no, que proporcionen los objetos mágicos al héroe: algo brillante, algo que atrape, algo que calme. 

Nos quedaremos sin saber si Suleiman vence al monstruo. Si consigue llevar de vuelta el tesoro robado a su pueblo. Tal vez deberíamos recordar volver nuestra mirada a Parvana de vez en cuando para saber cómo acaba el cuento.

FICHA TÉCNICA